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Felicitaciones a Leonardo Gorostiza Presidente de la EOL  

Felicitaciones a Leonardo Gorostiza Presidente de la EOL

El Comité Ejecutivo de la NEL informa que el Consejo Estatuario de la EOL ha elegido por unanimidad a Leonardo Gorostiza como Presidente de la Escuela de Orientación Lacaniana durante el año 2018.

¡Felicitamos a Leonardo y le auguramos una excelente gestión!




Comité Ejecutivo de la NEL


Clara Holguín (Presidenta)

Marcela Almanza

Raquel Cors

Claudia Velásquez

Gabriela Urriolagoitia

Carlos Márquez

Reseña de la Jornada de NEL Guayaquil

La primera Jornada de Nel Guayaquil “¿Que quiere una mujer? Los tratamientos de lo femenino. El Psicoanálisis y otros discursos”, desde su idea inicial fue causada por el primer testimonio del Pase de María Cristina Giraldo, un año atrás en la Jornada de la NEL en nuestra ciudad.  Lo femenino en el lugar de lo no mostrado, lo escondido, interpretado por Marié Hélene Brousse en aquella ocasión, originó nuestra demanda a María Cristina y se programó poniendo en el lugar central el nuevo testimonio “La forma femenina de lo oculto”, luminosa construcción dando cuenta de la opacidad como tratamiento  La opacidad luminosa que en la interlocución de Marcus Vieira se lee como un no uso de la mascarada histérica, sino más bien un hacer con el vacío donde se ubica lo femenino , que además dio paso al anudamiento a la posición de Analista, posición del analista y pase que hace a la política de la Escuela, en una enseñanza desde lo singular.  

 
Fue un privilegio haber acogido en nuestra sede esta enseñanza con unas articulaciones tan finas entre teoría y la experiencia llevada al punto de la demostración de lo que el psicoanálisis causa en la vida de alguien.  Clara María Holguín, presidenta de la NEL nos introdujo al tema de la Jornada desarrollando el primer seminario “El goce femenino.  Los conceptos de la clínica Lacaniana”, seguido por el seminario de Marcus André Vieira “Los tratamientos de lo femenino en el fin de análisis y el Pase”, magníficas elaboraciones que fueron situando el recorrido de un análisis desde la marca de goce del significante del Otro hasta hacer del goce 
sinthome, pasando por el atravesamiento del fantasma.  

   

 
Y como abrochamiento especial de nuestro trabajo de Escuela, la Conversación política en el STP, con la presencia de su presidenta y de los invitados Marcus Vieira y María Cristina Giraldo, los miembros de Guayaquil y de las distintas sedes, que nos llevó a interrogarnos sobre la construcción de la Escuela No toda, en la que el Pase descompleta con la lógica de lo singular, la Escuela como lugar para la transmisión de la escritura de la letra fuera de la cadena de sentido y sin embargo en un ejercicio dirigido al Otro, a ser escuchado por una comunidad, muchas veces conmovida, tocada, que lleva uno por uno a enlazar la propia división, las propias soluciones, la propia experiencia de análisis. 

La primera Jornada Tratamientos de lo femenino recorrió por cuatro ejes de elaboración del tema, que suscitaron transferencia de trabajo en nuestra comunidad, en una intensa etapa preparatoria, estudiando, elaborando la articulación del tema en presentaciones públicas en cuatro mesas:  Tanto en las políticas públicas e institucionales, con exposiciones destinadas a situar un lugar a lo femenino, a lo singular allí donde se lo desconoce.   O desatacando el lugar de lo femenino en el arte.  O en los casos y elaboraciones sobre la clínica, a partir de los padecimientos subjetivos frente al horror a la castración y las soluciones del síntoma.  Finalmente sobre lo femenino en el fin de análisis y el Pase. 

No quiero dejar de reconocer el 
affectio societatis que sostiene el lazo en la Escuela Una evidenciado en la generosa contribución del audio sobre los tratamientos de lo femenino que nos envió Leonardo Gorostiza, con el que dimos apertura a la Jornada.  Así como varias contribuciones de colegas de otras escuelas para el blog de nel Guayaquil en la etapa preparatoria: Jose Fernando Velásquez, María de Angeles Morana de la NEL, Gerardo Arenas, Graciella Lucci, Silvia Tendlarz, de la EOL, Leda Guiimaraes de la EBP y nuestros  propios miembros y asociados con sus ponencias en las mesas: Rodolfo Rojas, Mayra de Hanze, Juan de Althaus, Álvaro Rendón, Nora Medina, Adriana Pérez, Juan Pablo Bitar, Jessica Jara y Mauricio Orrala.

Dejo constancia de la mucha alegría por lo conseguido y el agradecimiento de nuestra sede por todos los que la hicieron posible.

Ana Ricaurte

Directora Nel Guayaquil 

Las preguntas de los niños y los perversos

*Por pedido del autor se reproduce el artículo publicado en LA CONVERSACIÓN

Por: Antonio Aguirre y Jessica Jara

Hay que repensar que es ser maestro cuando los contenidos de la malla curricular están en internet fragmentados. Podemos decir que una función del adulto educador es permitir que estos enunciados y formulaciones vacías tomen algún sentido para un niño particular contando historias a partir estos pedazos de conocimiento sueltos, simbolizando estas imágenes aportándoles un contexto y una criticidad, y convertir así ese conocimiento frío y desapegado en un saber vivo que cause el interés del niño y del profesor. La humanización del niño debe ser el interés superior.

Freud, mediante su método, el psicoanálisis, comprobó la existencia de una sexualidad del niño. No se trata de una condición pasiva, sino que implica una actividad investigativa, unas preguntas y la búsqueda de unas respuestas.

Sabemos muy bien que vivimos en la época de lo que Lacan calificó de “sexomanía galopante” (1), una falsa liberalización sin beneficios. Enumerando algunas condiciones sincrónicamente tenemos: la era McLuhan con todas sus maravillas tecnológicas, declive de la autoridad paterna, igualitarismo de género, relativismo y nihilismo tanto en la moral cotidiana como en lo político, proliferación de los agrupamientos particulares.

Cuando un padre hace lo suyo no anda con niñerías, no hace de mamá igualitaria ni de compañero de su mujer. Dice un “no” cuando es necesario y se muestra modestamente ejemplar con sus hijos. Basta que haga de la madre el destino de su deseo, aunque a ella le molesten – a veces- sus peticiones barrocas. Lacan forjó un término: la pére-versión, la padre-versión, la versión sexual de un padre. Agreguemos una nota esencial: hay padre cuando el deseo de la madre se dirige a un hombre. Ese hombre es el padre que opera la castración simbólica del niño.

Allí donde se cumple esta comedia el humano tiene la experiencia de la castración simbólica, con amenazas y fantasías reparatorias a la cuenta de su inconsciente. Sin embargo la castración simbólica puede tomar tres caminos, según Freud: 1) ser reprimida al inconsciente, 2) ser rechazada y expulsada, 3) ser desmentida- es decir que se la acepta y luego se la niega-. Si el camino primero lleva a la neurosis, el segundo a la psicosis, el tercero constituye la perversión.

El carnaval en que vive la cultura celebra que el padre esté a la baja. Porque efectivamente lo está, no del todo pero sí notablemente. Pero, como en un “sube y baja”, y al contrario de la proclama feminista, lo fálico está en alza. Un falicismo estúpido y perverso sin padre, un falicismo pedófilo y violador, pornográfico y masturbatorio. Es la perversión pedófila salida del fracaso de la “pére-versión” paterna.

El drama de los niños y jóvenes que sienten sus pulsiones en juego, que inician sus indagaciones y experimentaciones en los dispositivos disciplinarios- como los llamaba Foucault- que son las escuelas y colegios, es que son interceptados por ciertos canallas y seductores que hacen de profesores y autoridades. Estos se adelantan a tomar las preguntas sobre la sexualidad de los niños y jóvenes dándoles brutales soluciones que mezclan premios y castigos.

ANTE EL FRACASO DE LA EVALUACIÓN, ESPACIOS DE PALABRA

El estrago causado a niños que estudian en distintas escuelas fiscales del país da cuenta de un síntoma del que las autoridades no quieren saber, pretendiendo acallar las demandas de padres y familiares ante el horror sufrido por sus chicos, horror perpetrado por sus mismos profesores ante la indiferencia de los directivos institucionales y de los distritos, con más evaluaciones y protocolos.

Es de este modo brutal que hoy sabemos que la comunidad educativa de antaño con su “mística” y aún, con su autoritarismo violento, no existe.

¿Qué ha sucedido en estos últimos diez años sino el sometimiento de los docentes a la evaluación permanente? Evaluación a la que se uno se obliga a consentir y con buena actitud. Lo que se logró fue despotenciar las organizaciones de maestros y silenciar a los docentes, manteniéndolos ocupados rellenando papeles, planificaciones e informes en un proliferante control burocrático, que parecería no terminar jamás. Los psicólogos sufren de lo mismo y por ley no pueden hacer clínica en las instituciones, teniendo que derivar a “los casos” a los centros de salud. Lo anónimo de la evaluación se ha impuesto en todos los niveles.

El fracaso de la evaluación no dice nada a las autoridades. Se evaluó locamente y con pasión, y ya nadie tuvo tiempo para escuchar el verdadero malestar de los niños ocasionado por individuos que no merecen ser llamados “maestros”. Profesores y psicólogos están en una situación de tal precariedad que van errantes de institución en institución y ya no se conocen entre ellos: ya no tienen tiempo para conversar en la sala de profesores ni en los recreos.

Hay que repensar que es ser maestro cuando los contenidos de la malla curricular están en internet fragmentados. Podemos decir que una función del adulto educador es permitir que estos enunciados y formulaciones vacías tomen algún sentido para un niño particular contando historias a partir estos pedazos de conocimiento sueltos, simbolizando estas imágenes aportándoles un contexto y una criticidad, y convertir así ese conocimiento frío y desapegado en un saber vivo que cause el interés del niño y del profesor. La humanización del niño debe ser el interés superior.

En medio de esta desorientación, desánimo y cansancio actual de padres y maestros, hace falta hacer un lugar para la palabra del sujeto niño y adolescente. Al menos una madre del colegio réplica escuchó a su hija llorar y pensó que eso quería decir algo, que algo no andaba bien: tomó el llanto de su pequeña como un síntoma. Entonces ella se hizo responsable de la niña, decidió ser su “representante”, tomando el relevo y la palabra para ir a la institución y demandar el esclarecimiento de la situación y el cese del abuso que se repetía en el silencio del horror.

Es el momento de escuchar lo que el niño tiene para decir, sus iniciativas e invenciones, ese es el modo en que él tendrá un lugar en la civilización, un lugar que no sea el del desecho y el abuso. El niño es un sujeto capaz de hablar, de plantearse preguntas y de investigar en singular, más allá del estándar. Este el momento de replantearse la opción que muchos padres han tomado de hacerlo callar comprándole objetos tecnológicos desechables o de rellenarlos con sermones moralizantes. El exceso de pantallas y ruido es lo contrario de lo que se requiere: un silencio atento para que la palabra, la demanda del niño y, un deseo propio y entrelíneas pueda surgir.

La cultura actual de lo políticamente correcto ha impedido que los padres se autoricen a ser padres y puedan decir “no” cuando decidan que eso es lo mejor para su niño, pero que también se den el valor de decir sí al deseo y las creaciones de sus hijos; que los maestros se autoricen a ser maestros, tengan tiempo para preparar sus clases y educando se dejen enseñar del niño, dándoles un lugar vital fuera de la obscenidad; que los niños se autoricen a ser niños y no “farándulas”.

La evaluación generalizada y los protocolos, la precariedad de la situación laboral y subjetiva del profesor, el niño devenido “cliente” en los colegios privados, versus la importancia en el colegio público de padres y adolescentes que son “votos”; ha corroído la conversación en la sala de profesores y recreos, el contingente encuentro de padres y maestros, tan normado hoy.

Tenemos un trabajo por delante para producir nuevas comunidades educativas, es decir provocar efectos de subjetivación que humanicen, produzcan sujetos y renueven los lazos sociales liquidados.

1) http://elpsicoanalisis.elp.org.es/numero-27/entrevista-a-jacques-lacan-en-la-revista-panorama-1974/

La espada de Damocles del decreto 16

*Por pedido del autor se reproduce el artículo publicado en LA CONVERSACIÓN

El psicoanalista francés Jacques-Alain Miller, siguiendo a Freud y Lacan, hablando sobre la Escuela de psicoanálisis, postuló la “teoría de Torino” por la cual cada individuo, cada cuerpo, cada “yo”, se articula al Otro social y cultural, haciéndose colectivo. El Ideal del yo de cada uno se forma en esta relación, pero varios pueden identificarse a un mismo Ideal, y se asocian grupalmente.

La libertad de asociación supone la decisión voluntaria de cada individuo de la sociedad civil para constituir formalmente agrupaciones permanentes o personas jurídicas encaminadas a la consecución de fines específicos. Se considera este derecho como un derivado de la libertad de expresión y pensamiento. Históricamente se originó en el siglo XIX con la aparición de los partidos políticos y los sindicatos. Recién se formalizó jurídicamente después de la II Guerra Mundial, siendo reconocido por la ONU (Artículo 20 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos), la OEA, organismos internacionales de todo el mundo y las constituciones de los países republicano-democráticos.

En Ecuador, los decretos 16 (2013) y el 739 (2015) han sido seriamente cuestionados por las organizaciones independientes de la sociedad civil y los organismos internacionales mencionados. Argumentan que se intenta cercar a las ONG, inmiscuirse en el espacio privado de sus actividades, control asfixiante de múltiples entidades estatales, artículos confusos, cambio permanente de decisiones, injerencia en su organización interna y sus finanzas, implementación del chantaje y amenaza constante de disolución por “desviarse de los fines” o porque “atenten contra la seguridad del Estado y afecten la paz pública”, lo cual depende de la completa discrecionalidad interpretativa del funcionario público para una intervención con fines políticos-gubernamentales. Organizaciones como la Fundación Pachamama y la UNE fueron disueltas usando estas sentencias, y otras como la CONAIE, Fundamedios y Acción Ecológica también fueron acusadas. Por otro lado, las comunas, pueblos y otros, quedaban en la ilegalidad. Manuel Chiriboga, en su libro Las ONG ecuatorianas en los procesos de cambio, muestra profusamente esta situación.

Lo que es potencialmente más grave es la existencia de un proyecto de ley en la Asamblea Nacional para transformar con mayor detalle los decretos mencionados en ley, lo cual ha sido advertido como más peligroso para el derecho de libre asociación, en tanto que un decreto se puede derogar fácilmente, pero derogar una ley es un proceso largo y complicado. Más aún, si se aprueba en la consulta popular modificaciones al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, como que la sociedad civil elija a las autoridades de control del Estado, si estas continuaran siendo regidas por los decretos 16, 739 o su transformación en ley, sería otra versión de lo mismo, más totalitaria.

Anteriormente, el derecho de asociación involucraba sobre todo a los partidos políticos y las organizaciones clasistas. Incluso, el concepto de democracia se aplicaba sobre todo a la división de poderes del Estado y las elecciones representativas. Pero en el mundo líquido actual, según Zygmunt Bauman, las formas democráticas también se despliegan en organizaciones de la sociedad civil, de manera múltiple y diversa, creándose nuevas todos los días e inciden en el conjunto social. Es también, un modo de respuesta frente al generalizado individualismo solitario.

La Confederación Ecuatoriana de Organizaciones de la Sociedad Civil (CEOSC) informa que hay 46,000 organizaciones registradas en el nuevo sistema estatal denominado Sistema Unificado de Información de Organizaciones Sociales (SUIOS), considerando que gran cantidad de organizaciones no desean registrarse. Es una masa de asociaciones de diferente tipo que discuten y toman decisiones democráticamente, y para regímenes autoritarios es un problema su control político.

El psicoanalista francés Jacques-Alain Miller, siguiendo a Freud y Lacan, hablando sobre la Escuela de psicoanálisis, postuló la “teoría de Torino” por la cual cada individuo, cada cuerpo, cada “yo”, se articula al Otro social y cultural, haciéndose colectivo. El Ideal del yo de cada uno se forma en esta relación, pero varios pueden identificarse a un mismo Ideal, y se asocian grupalmente. “El Ideal hace comunidad”. Ya los grandes Ideales son insostenibles y no se pueden restaurar, o encubren prácticas perversas. Hay, más bien, una proliferación de pequeños Ideales, y restringir su expansión, formas y construcciones, para que sea aceptable solamente un solo Ideal ideológico y político, es un atentado al deseo de cada uno de socializarse de alguna manera en un mundo que está desarreglado y es múltiple. Forzar al sujeto a encarrilarse en un Ideal con el cual no goza, es desconocer la función socializadora que cumple el Ideal en la subjetividad humana. El Ideal es una respuesta a las marcas prístinas y aisladas del encuentro inicial con el lenguaje en cada uno.

Se puede interrogar e interpretar el vínculo entre el individuo y su ideal, pero a condición de hacerlo en una transferencia a un otro y otros. Eso implica una libertad de palabra y asociación. Por eso, la legalización de las organizaciones de la sociedad civil debería apuntar a garantizar la libertad de asociación, sin coerción, mediante requisitos jurídicos mínimos.

Cuando lo “ Έτερος” constituye la fuente de una inspiración

Presentación al texto para I Jornada Nel-Guayaquil

Vamos a cerrar las publicaciones que contribuyeron a la preparación del tema ¿Qué quiere una mujer? Los tratamientos de lo femenino, tema de la Primera Jornada de Nel-Guayaquil, con la participación de nuestra querida colega María de los Ángeles Morana, de Nel-Cali, quien entusiasmada por la temática de la Jornada, nos envía una fina articulación epistémica, “Cuando un hombre puede prestarse de relevo para que una mujer consienta a convertirse en Otro para sí misma y para él” sin temor a contagiarse de la feminidad y quedar sometido a su influencia.

Lo hace a partir del intercambio  epistolar que mantuviera Juan Rulfo con su novia Clara Aparicio, ella después de 50 años, publica a modo de libro, “Aíres de las colinas” las 81 cartas recibidas por su novio Juan Rulfo.

Mayra de Hanze

Cuando lo “ Έτερος” constituye la fuente de una inspiración

Por: María de los Angeles Morana P.

Dice el Dr. Lacan en el Aún que el Otro representa “aquello con lo que la mujer está intrínsecamente relacionada”[1]. Años atrás en un congreso sobre la sexualidad femenina indicó que el hombre puede prestarse de relevo para que ella consienta a convertirse en Otro para sí misma y para él[2].  El relevo, del latín relevare, exonerar de un peso o poner algo de relieve y exaltarlo es la función que cumple un hombre cuando no teme “contagiarse” de la feminidad y quedar sometido a su influencia[3]. La alteridad femenina, vinculada a Otra cosa, le permite a él servirse de que ella sea no-toda para él. En palabras de Juan Rulfo, esa alteridad encarnada por Clara Aparicio le ayudó a  “defenderse contra la inclinación a batallar solo”[4] y le impulsó a introducir una perturbación en el intento vano de calcular la vida, ya que el alma no tolera muy bien la incertidumbre, como escribe el 21 de marzo de 1947: “… no debes dejarme en paz”, le dice, “Porque cuando siento que quiero estar en paz es cuando tengo la tendencia a dejar que el mundo camine por su cuenta y que pase todo sin importarme a mí nada”[5].

Rulfo, huérfano de sus padres tempranamente, es depositado por sus parientes en un orfelinato. En sus cartas a la amada, confiesa su gran temor al daño que procede del otro y su andar por la vida “solo y desamparado”; haciendo de la lectura su refugio pero también gozando de apartarse. Convoca pues a Clara a despertarle de la desidia y de la ensoñación para proveer los sueños del suelo de la hiancia, sobre la que zozobran los semblantes que pretenden sostener un Otro de la consistencia. En una carta anterior (fines de febrero del mismo año), describe su trabajo como capataz en una fábrica de neumáticos del Distrito Capital: “… en este mundo extraño el hombre es una máquina y la máquina está considerada como hombre” (…) “nunca había visto yo tanta miseria junta; tanta fuerza unida para acabar con el sentido humano del hombre”. Pero también allí exalta la compañía de ella en la distancia, sobre la que prosperan versos: “Junto a tu nombre el dolor es una cosa extraña.

Es una cosa que nos mira y se va.

Como se va la sangre de una herida.

Como se va la muerte de la vida”[6].

Releer algunas de sus cartas teñidas por la queja frente a las difíciles circunstancias de sus vidas, le lleva a pelear con su tristeza, a no abundar en ella, allí donde el secreto a voces de su inspiración encuentra un nombre: “Clara, rosa, claridad”. El escritor habla de una mujer “puesto que de más de una no se puede hablar”[7] y le habla a una lo que para él significa que “en el horizonte está la alegría”[8]. Cuando un hombre no reprocha ser Otra a la elegida, es posible un amor sin amuro. Allí lo hétèros como una flor abriéndose de súbito permite:

“En un grano de arena ver un Mundo

  y en cada flor silvestre el Paraíso,

  vivir la eternidad en una hora,

  sostener en la palma el infinito”. W. Blake[9].

 

[1] Lacan, J. El Seminario. Libro XX. Aún. Paidós, Barcelona, 1981. cit., p.98

[2] Lacan, J. Ideas directivas para un congreso sobre la sexualidad femenina. En: Escritos 2. S.XXI Ed. 1987. pp.710-711.

[3] Freud, S. El Tabú de la virginidad. En: Obras Completas. T.III. Biblioteca Nueva, Madrid, 1973. p.2447

[4] Rulfo, J. Aire de las colinas. Cartas a Clara. Ed. Sudamericana, Bs., As. 2000.

[5] Op., cit.

[6] Op., cit. Carta No 7. Guadalajara 10/1944.

[7] Lacan, J. Psicoanálisis, Radiofonía y Televisión. Anagrama, Barcelona, 1977.cit., p.128.

[8] Miller, J.-A. Los divinos detalles. Paidós, Bs., As. 2010. cit. p. 189.

[9] Blake traducido por J. L. Borges. En: Biblioteca ignoria. Blogspot.com.co/09/2017.