BOLETÍN N° 2: Jornadas de Carteles de la NEL 2017-2018

Jornadas de Carteles de la NEL 2017-2018

 BOLETÍN N° 2

 El Boletín cartelizante pregunta:

¿Podrías decirnos algo sobre tu experiencia de trabajo en cartel? 

PARA ENFRENTAR JUNTO A OTROS

“El cartel es, para mí, un espacio importante para reflexionar y deconstruir junto a otras personas, la existencia de nuevos Amos, en una sociedad que enfrenta a diario la caída o el declive del Nombre del Padre”.

Fernanda Carrera Toscano

Cartelizante en “ZADIG: Hacia una Nueva República de las Letras”.

DE LAS DUDAS Y EL SIN DUDA EN EL CARTEL

“Para mí, compartir lectura y escritos en estos dispositivos es algo que se disfruta mucho; retroalimentarme del trabajo de los compañeros es lo que me aventura a reflexionar y cuestionarme. Siempre hay dudas que a través de la práctica de la palabra como eco de pregunta  hace que surjan  nuevos textos, y sin duda, el aprendizaje que se adquiere se enlaza con nuevas teorías  nuevas propuestas de los cartelizantes”.

Delia Pin Lavayen

Cartelizante en “Arte, literatura y psicoanálisis”.

Las Jornadas de Carteles serán el 12 de mayo…

¡Te esperamos! 

Responsables del Boletín: Piedad de Spurrier (piedadspurrier@hotmail.com)

y Jessica Jara (jessikjara@hotmail.com). Imágenes: Mauricio Orrala.

 

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Puesta a Cielo Abierto de Carteles SIPA

Puesta a Cielo Abierto de Carteles SIPA

Los carteles SIPA, van tejiendo su saber a partir del trabajo de cada uno de sus cartelizantes y más-unos. Queremos escuchar sus productos, conversar y hacer lo imposible: ¡enseñar el psicoanálisis que cada uno practica! De esta manera, esperamos se produzca la contingencia de lo que llamamos Escuela.

El encuentro será el sábado 17 de febrero, de 10:00 am. a 12:00 m. (hora Colombia), con transmisión webex para toda la NEL. El tema para esta ocasión será el del Congreso “Las psicosis ordinarias y las otras. Bajo transferencia”.

Cordialmente, invitamos a todos los miembros y asociados.

BOLETÍN N° 1 – Jornadas de Carteles de la NEL 2017-2018

El Boletín cartelizante pregunta:

¿Podrías decirnos algo sobre tu experiencia de trabajo en cartel? 

SABER-INGENIÁRSELAS EN EL CARTEL

 “Deben ser ya un par de años desde que tomé la decisión de participar de mi primer cartel, una decisión que me condujo a una sorpresa. Es desde este lugar, la sorpresa, desde donde me autorizo a comentar (en mi idea de las cosas, aún me falta algún tiempo más para poderles hablar desde la experiencia). 

Esta sorpresa fue la de un reconocimiento: re-conocer en este esquema x más uno un sitio que ya conocía, en cierta forma, en mi profesión como Ingeniero. De los ingenieros se espera, valga la redundancia, que “se las ingenien” para resolver problemas, siendo habitualmente necesario contrastar nuestros “saber-hacer” de distintas ramas en un problema específico. Es así como, por ejemplo, la construcción de una planta hidroeléctrica requiere de mucho más que solamente Ingenieros Eléctricos o, la edificación de un puente, requiere más que de Ingenieros Civiles. El cartel opera de manera similar: se plantea una temática y ciertos ejes orientadores (el problema en Ingeniería), se convoca a -o se convocan- colegas y amigos del Psicoanálisis (los Ingenieros de distintas ramas), estos se reúnen periódicamente para contrastar sus ideas (contraste de saber-hacer) y finalmente se espera que se produzcan trabajos de este recorrido (la solución al problema). Eso sí, en este último punto es que la orientación psicoanalítica marca su diferencia radical, el saber-hacer de la Ingeniería (que no es más que el saber-hacer de la Ciencia) proviene de una verdad -un saber universitario- y apunta a una solución óptima, mientras que las ideas contrastadas en Cartel provienen de las interpretaciones únicas y singulares de los parlêtres que se han convocado y, si bien es posible hilar de cierta forma los trabajos, este hilo se usa como descriptor de la multiplicidad de singularidades más no como una convergencia hacia una solución, o peor, a denominar a esta como óptima.

Este es, por el momento, lo que les puedo decir”.

 Carlos Quezada Moncayo

Cartelizante en “ZADIG: Hacia una Nueva República de las Letras”.

MALESTAR EN EL SABER PARA SABER SOBRE EL MALESTAR

“El cartel es un lugar para el desencuentro y, por eso mismo, para la producción de un saber ‘menos tonto’. Atravesado subjetivamente por los interrogantes que genera una pregunta abierta me re-encuentro, sin embargo,  con aquellos que se sitúan en parecidas coordenadas epistémicas.  Mi experiencia en el cartel no es el del diálogo afortunado, que pese a ello, también se da, sino el de las ‘interferencias en la subjetivación. Una interferencia es una experiencia de vibración, de pliegues y repliegues, de a-sintonía, de desencajes. El malestar en el saber es lo que hay que recuperar, para saber sobre el malestar. Eso me produce como experiencia el ‘saber estar’ en un cartel”.

Carlos Tutivén Román

Cartelizante en “ZADIG: Hacia una Nueva República de las Letras”.

Las Jornadas de Carteles serán el 12 de mayo,

¿qué esperas para inscribirte?

Responsables del Boletín: Piedad de Spurrier (piedadspurrier@hotmail.com)

y Jessica Jara (jessikjara@hotmail.com). Imágenes: Mauricio Orrala.

LaLeo #1

LaLeo# 1
EDITORIAL
Con mucho gusto y entusiasmo presentamos nuestra primera edición de LaLeo, el Boletín de las X Jornadas de la NEL que se realizarán en la NEL-Ciudad de México el próximo mes de octubre, con el título de convocatoria “¿Qué madres hoy? Vicisitudes en la experiencia analítica.”

El Boletín LaLeo tiene por misión recoger las distintas producciones que el impulso del trabajo hacia las jornadas irá provocando, y darlos a conocer tanto a nuestra comunidad de Escuela como a los profesionales, estudiantes y amigos del psicoanálisis que puedan sentirse interesados en el esfuerzo de elaboración al que éstas invitan.

Asimismo, será un instrumento fundamental de comunicación de noticias y datos de interés tanto de la organización de las jornadas como de los eventos relacionados con ella.

Para esto, contamos con una comisión editorial conformada por miembros de la NEL y asociados de la NEL-CdMx, entusiasta anfitriona en esta ocasión. Y por supuesto, de todos aquellos que desde las distintas comisiones de trabajo y gracias a los carteles, invitaciones y también por iniciativas espontáneas, nos hagan llegar sus propuestas de colaboración a esta comisión editorial. 

LaLeo, el título de nuestro boletín, está inspirado en las referencias y el equívoco que el propio título de las jornadas nos propone, abriendo un hermoso abanico de posibilidades que esperamos resuene en los materiales que alimenten sus ediciones. 

El laleo, ese tiempo entre el balbuceo de sonidos y su articulación entonada jugando con inflexiones y modulaciones sonoras para gozar de ellas, es un tiempo tan necesario como decisivo en el camino de la constitución subjetiva de un niño. Camino que no es sin ese Otro primordial, la madre. Por un lado, ella es gestora de la emergencia del goce precipitado del intercambio libidinal, localizado en ciertas zonas que serán erógenas por esto mismo. Por otro, es portadora de una lengua de la que una cierta transmisión permitirá que el niño extraiga los pedazos que, amarrados a esas emergencias de goce, formarán piezas sueltas con las que contará, de modo singular, para sus construcciones futuras. Laleo remite entonces al hijo y a su madre, en las múltiples y diferentes formas de interacción que toman los encuentros y desencuentros, éxitos y fracasos tempranos y cruciales en el devenir del ser hablante. También a los efectos subjetivos que ellos tienen, para ambos. Y, por supuesto, al no-todo en juego allí, con sus marcas inexorablemente decisivas. Escrituras que un análisis, llegado el caso, podrá leer. 

Y por ser un boletín -¡y porque nos gusta!- nos dejamos jugar por el equívoco, en tanto este esfuerzo lo será también de escritura para algunos, pero más aún de lectura para muchos a los que esperamos llegar, contribuyendo a que este gran evento que serán nuestras X Jornadas deje indelebles huellas de formación para cada uno de los que acudan a la cita. 

Hacemos nuestras las palabras finales del argumento: ¡Todos concernidos! ¡Todos invitados! ¡Cada uno bienvenido!

Estamos en marcha.

Comisión Editorial
Ana Viganó (responsable), María Victoria Clavijo, Gladys Martínez, Fernando Eseverri, Cintyha Estrada-Plançon y Rosana Fautsch.

ARGUMENTO
No hay hijo sin madre. Todos, incluso bajo las múltiples formas que cada época y cada contingencia de la vida imponen, tenemos una madre. Es así que las historias de ser madre atraviesan la historia misma de la humanidad. Sin embargo, asumirse como madre no es algo del orden de lo natural. El surgimiento del psicoanálisis de la mano de Freud y la enseñanza de Lacan, echó luz sobre las múltiples aristas que hacen parte de esta función tan compleja a partir de las problemáticas surgidas de la experiencia analítica misma.
Es el Otro materno el que, con los ropajes que cada tiempo provee, se encarga de recibir al niño en el cuerpo a cuerpo que caracteriza los primeros cuidados que mezclan amores, deseos, miedos, angustias, satisfacciones, objetos de intercambio que van y vienen, palabras dichas, no dichas, huellas memorables que se encarnan en la lengua privada de cada niño. Las consecuencias de los cuidados que la madre ofrece ‒o niega‒ al cuerpo indefenso y dependiente de su hijo, delinean programas de satisfacción que se encuentran en la base de las construcciones fantasmáticas.
Freud enfatizó la importancia del amor materno cuando puso a Goethe como ejemplo de éxito por haber sido el hijo preferido de su madre. Asimismo, situó la maternidad como una de las salidas al problema de la feminidad, pretendiendo que la mujer compensara su falta imaginaria a través de un hijo. La experiencia le mostró el límite que objeta, sin invalidarlas, ambas propuestas. Por un lado, lo real marca esos primeros amores que tienen lugar entre la madre y el niño y por tanto la madre misma es un real para ese hijo y no solo una representación simbólica. Por otro, la salida por la maternidad dejaba para las mujeres algo sin resolver, la pregunta por lo que quiere una mujer.
Lacan enfatizó el deseo materno y llegó a situarlo no en la vía de la madre sino de la mujer, extremando las fallas que esta solución compensatoria evidenciaba. Las marcas de lo real en este amor están dadas por ese Otro goce, femenino, que no alcanza a ser reabsorbido por la maternidad y aparece opaco, silencioso, indescifrable. Lacan usó la palabra estrago para referirse a la relación con el deseo materno y lo graficó con el hijo y la hija dentro de la boca abierta de un cocodrilo a punto de cerrarse, imagen que ilustra que el goce jugado aquí tiene sus riesgos. Pero es también desde esa opacidad riesgosa que el niño podrá producir una respuesta única, un decir propio sobre ese enigma.
El amor de una madre, con todos estos pliegues y texturas, humaniza al niño introduciendo en él la dimensión de la lengua materna cuyos efectos ‒inconscientes‒ acompañarán al hijo toda su vida. La feminidad de la mujer que es cada madre podrá mostrar su cara feroz, caprichosa, omnipotente. O, poniendo en juego el no-todo desde el cual pueda surgir un amor más singular, más creativo, menos aprisionado, dar lugar a la potencia creadora del hijo que no es ni más ni menos su posibilidad de hacer síntomas con los cuales inventarse una vida vivible.
Sin dudas el padre juega también su partida a la hora de prestar-se en el intercambio que anude para cada quien las vicisitudes del amor, el deseo y el goce. Los efectos que verificamos de la declinación de su función favorecen la primacía de la madre, en su versión más desregulada. Nuevas feminidades y nuevas virilidades tienen lugar en una escena familiar que se multiplica en versiones que no son como eran, y para las que es necesario encontrar nuevas respuestas.
La reivindicación de los derechos de la mujer en nuestro tiempo y su ascenso en el ámbito social, ponen en cuestión la función que tradicionalmente se le asignaba como cuidadora del hogar y de los hijos al punto de elevar, en algunos casos, a la categoría de ideal el abstenerse de la maternidad. O por el contrario, plantear a quien se ponga como interlocutor oportuno ‒la ciencia, el discurso jurídico, o el mercado incluso‒ la demanda implacable: ¡Quiero un hijo! Asimismo, las nuevas configuraciones familiares favorecen la asunción de la función materna en otros sustitutos de tal forma que escuchamos a los niños decir por ejemplo: “Él es mi madre” o “Ellos lo son”, “Tengo dos mamás”, “Hijo de nanas” o “Hijos del Ipad”, “Mi abuela es mi madre”, “Mi madre biológica”, “La donante del óvulo”, “La madre del vientre”, “La madre del corazón”, y muchos etcéteras que pueblan los relatos. Que madre hay una sola, ya nos advertía Mafalda, es algo que en todo caso habrá que demostrar subjetivamente, uno por uno, caso por caso.
¿Qué madres hoy? Vicisitudes en la experiencia analítica, es la convocatoria a un trabajo que lanzamos desde ahora y que tendrá su punto de arribo en nuestras próximas Jornadas. ¡Todos concernidos! ¡Todos invitados! ¡Cada uno bienvenido!