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Nota de pesar

La NEL Guayaquil y TRAZOS, Grupo de investigación con niños y adolescentes de la NRC se suman a las expresiones de pesar al conocer la muerte de Judith Miller, Presidenta de la Fundación del Campo Freudiano.

Trazos se fundó con la aquiescencia de Judith y a través de la Diagonal Hispanohablante le llegaron siempre sus indicaciones y orientación. Mantener la reflexión en torno a la práctica psicoanalítica con niños y adolescentes y la escucha a su malestar será la mejor manera de mantener presente la memoria de esta caminante incansable por las rutas abiertas por su padre, Jacques Lacan.

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RESEÑA Y AGRADECIMIENTO por el Seminario – Videoconferencia – CLÍNICA DE LA PSICOSIS EN LA INFANCIA

RESEÑA Y AGRADECIMIENTO

 Por el Seminario – Videoconferencia – 

CLÍNICA DE LA PSICOSIS EN LA INFANCIA

Clínica y acompañamiento terapéutico

Dentro del programa de preparación al Congreso de la AMP en abril 2018, en Barcelona, sobre “Las psicosis ordinarias y las otras, bajo transferencia”, la  NEL Guayaquil, tuvo una fructífera mañana de trabajo sobre la psicosis en la infancia, la misma que despertó mucho interés en profesionales que atienden estos casos y recibieron la orientación de Silvia Elena Tendlarz, analista AME de la EOL, por medio de una video conferencia dictada desde Buenos Aires, que compartimos con las distintas sedes de la NEL.

La primera parte de la Jornada que correspondió a la Video conferencia recibimos muy interesantes conceptualizaciones y propuestas que Silvia Elena fue elaborando a partir de su vasta experiencia y con la orientación de Lacan, resituando la psicosis, más que en dependencia de lo que hacen el padre y la madre, en relación al orden del significante. Una relación que en la psicosis se muestra como el retorno de algún significante en lo real, mientras que en el autismo todo es real.

Presentó varias viñetas de lo que denominó como clínica de la cadena rota, siendo ése el punto en el que la alucinación auditiva aparece, como retorno de lo real. Señaló el paso en Lacan, de la ley del padre, a la causa, que orienta el trabajo con el pequeño obeto a.  Lacan hace un paso de la teoría de la alucinación a la positivación del objeto a.

En la psicosis no hay extracción del objeto pequeño a.  El objeto queda positivizado, en la emergencia del objeto voz, o de la mirada.  Si no hay extracción aparece una pulsión no dirigida al objeto.  Y en lugar de la separación lo que hay son fenómenos de cuerpo.

Quedar atrapado como el objeto del fantasma de la madre tiene el acento en la insondable decisión del ser, de quedar fijado allí.   Por lo tanto en la esquizofrenia no se trata del Edipo sino del fuera de discurso, y su incidencia en el cuerpo que es la fragmentación.

Como dirección de la cura  citó a Eric Laurent, en la indicación de introducir un intervalo, una coma, en la desorganización inicial del niño psicótico con un lenguaje holofraseado.  Pegoteo en la cadena significante en los que no puede desprenderse el objeto.  El efecto de pausa protege del exceso de retorno de goce sobre el cuerpo.

En la infancia hay retornos de goce, actos de violencia no dialectizable, caprichos, mucha inquietud, desconcentración, que a veces son fenómenos discretos que pueden localizarse como psicosis, si el niño es llevado a la consulta.

En la segunda parte de la Jornada, tuvimos el Taller sobre clínica y acompañamiento terapéutico, en el que Silvia Tendlarz comentó los casos expuestos por cuatro integrantes del grupo de investigación de la NEL sobre Psicosis y autismo, coordinado  y supervisado por Piedad de Spurrier.  Agradecemos a Katya Raad, Paulina Aguirre, María Gracia Contreras y Ana María Bustamante, por transmitirnos sus interesantes casos y permitirnos aprender a partir de ellos.  Resaltamos la importancia de este trabajo de Escuela, que da soporte a un trabajo clínico de los practicantes, bajo supervisión.

Puntualizaciones muy precisas ofreció Silvia Tendlarz a partir de cada uno de los casos, localizando la función de la transferencia en el trabajo y la posibilidad que encontraron esos niños de que se produzcan ciertas emergencias de sujeto, mediante el uso del lenguaje, en una nueva relación al Otro, o por ejemplo, el momento en que a un “cochinito” le da asco.

A nombre de la sede Guayaquil, gracias a Silvia por su generosa contribución,  y a todos los que hicieron posible este trabajo entre Escuelas, igualmente a Carlos Márquez, secretario de Medios de la NEL, que nos proporcionó la conexión vía webex.

Ana Ricaurte

Directora

Hacia al congreso sobre Psicosis ordinarias y las otras bajo transferencia

Estimados Colegas y Amigos

Este Viernes de Escuela, 1 de diciembre, seguiremos con la preparación hacia al congreso sobre Psicosis ordinarias y las otras bajo transferencia, exposición a cargo de Rodolfo Rojas.

Sede de la NEL, 17h.

Un cordial saludo,

El directorio

Discontinuidad – Continuidad
Jean-Claude Maleval –ecf

El Nombre-del-Padre sufre profundas revisiones en la enseñanza de Lacan, inicialmente
significante de la Ley, inherente al Otro, se aligera hasta el punto de no ser más que
aquel cuya nominación soporta el sinthome. ¿Hay que concluir que la forclusión del
Nombre-del-Padre cesa de ser apta para aprehender la estructura de la psicosis? Para
nada, puesto que es el Nombre-del-Padre, afirma Lacan, en 1975, el que “del triskel,
hace nudo”1 . Su función de anudamiento de los elementos de la estructura subjetiva
sigue siendo un dato constante. La acepción primera del término forclusión, que
colocaba el acento sobre la exclusión de un significante, tiende a ser suplantada por la
noción de falla del anudamiento borromeo. Nada indica que en su última enseñanza
Lacan recuse este concepto, por el contrario él afirma, aun el 16 de marzo de 1976, que
si la forclusión puede servir es, ante todo, cuando se pone en correlación con el Nombredel-Padre, incluso si este parece “a fin de cuentas, algo leve”2 .

La aprehensión Lacaniana de la estructura psicótica conduce a una aproximación
continuista en el campo de la clínica de la psicosis. Existe, señala J.-A. Miller, “una
gradación en el interior del gran capitulo psicosis”3. Las formas de pasaje entre
esquizofrenia, maniaco-depresiva y paranoia no son raras4. Conviene ahora agregar la
diversidad clínica de la psicosis ordinaria con la posibilidad de mutaciones inherentes al
“gran capitulo psicosis”. Sin embargo, la clínica borromea no es continuista sino bajo
ciertos aspectos. La continuidad de la cual se trata no es de la que sugiere pasajes
posibles de la neurosis a la psicosis y viceversa. No hay continuidad sino sobre la base
de la forclusión generalizada, la cual es común a todo parlêtre. “La oposición, subraya
Zenoni, no es ya entre locura y no locura, sino entre una diversidad de ‘locuras’ respecto
a una norma que falta, respecto a un real sin norma y sin brújula que es el sino de todo
parlêtre”5 . Cada uno está obligado a inventar lo que puede, estándar o no, universal o
particular, para hacerle frente al agujero de la forclusión generalizada. En este sentido,
la distinción entre neurosis y psicosis no es pertinente, ya que lo que cuenta es la
invención del sujeto, la suplencia que él está o no en condiciones de elaborar.

Lo importante viene a ser el anudamiento propio del sujeto. Además, lo que es continuista
es la ausencia de norma para decir el goce. Para cada uno la comunicación no está
completa, para cada uno no hay relación sexual. Cada quien está obligado a inventar los
síntomas para limitar el goce: “Esto es válido de manera transestructural, subraya
Stevens, es verdad tanto para la psicosis como para la neurosis, y es acá que tenemos
con el ultimo Lacan una clínica que se puede llamar continuista”6 .
Si es legítimo sostener que el delirio es común a todo parlêtre, es en razón del vacío de
referencia, lo que Lacan escribe Ⱥ, y lo que J.-A. Miller llama “forclusión generalizada”.
Hay que recordar que esta noción no tiene nada en común con la tesis kleiniana de la
universalidad del núcleo psicótico. No hay clínica de la forclusión generalizada: esta vale
para todo parlêtre, psicótico o no. Existe en cambio una clínica de la forclusión
restringida, la del Nombre-del-Padre. La distinción entre delirio edípico y delirio
psicótico se opera a partir de signos clínicos que testifican o no de la propiedad
borromea.

La forclusión generalizada implica ciertamente una cierta perspectiva continuista. Todo
parlêtre está obligado a inventar para hacer frente a la inexistencia del Otro. Cada uno
debe acomodarse con la ausencia de relación sexual. Esta es transestructural. Sin
embargo, se da un paso más cuando se argumenta en favor de una clínica continuista
para borrar la diferencia entre neurosis y psicosis, resaltando al sinthome como su base
común. Es conveniente precisar que éste es infra-clínico, él se sostiene del S1 que
implanta el goce del sinthome, inherente a una lalengua por debajo de la norma social.
Ahora bien, cuando nos situamos a nivel clínico, resulta que el S1 que está en el principio
del síntoma neurótico no posee las mismas propiedades que las del S1 sinthome de un
psicótico ordinario como Joyce. Lacan indica que este último está “desabonado del
inconsciente”7 y su escritura permite despejar la esencia del síntoma en un S1 solo, que
no hace llamado a los S2. El inconsciente es alojado por Lacan en el Otro, mientras que
el sinthome se arraiga en lo Uno, por consiguiente él no es una formación del
inconsciente: él constituye la parte inanalizable del síntoma. Desde los años 50 Lacan
consideraba que el síntoma del psicótico “está claramente articulado en la estructura
misma” revelando “los determinantes más radicales del hombre con el signifcante”8.
Por el contrario, el síntoma neurótico porta un velo sobre esto: él está abonado al
inconsciente, el S1 se conecta ahí a los S2, lo que produce efectos de metáforas
interpretables. La forclusión del Nombre-del-Padre puede traducirse, observa J.-A.
Miller, como “la forclusión de ese S2 que permite al neurótico descifrar todo sin
perplejidad”9, ella hace posible la emergencia de un “elemento simple, aislado y distinto
de un anillo”10 en la base de los fenómenos elementales. Forclusión del S2 en lo uno,
conexión al S2 en el otro, en consecuencia el sinthome psicótico no es el fundamento
clínico del síntoma neurótico, mientras que la distinción neurosis-psicosis continúa
siendo importante en la conducción de las curas. Todo el mundo delira pero la estructura
psicótica sigue siendo la prerrogativa de ciertos parlêtres.

A pesar de esto, en 2008 J.-A. Miller se muestra menos afirmativo en cuanto a la
diferenciación de la neurosis y la psicosis. El considera que “la incidencia del concepto
de sinthome es profundamente desestructurante”, de manera que “borraría” las
fronteras clínicas. Borrarlas no parece, a pesar de todo, hacerlas desaparecer. La
distinción neurosis-psicosis recuerda J.-A. Miller, descansa en “una distinción
significante: la presencia o no del Nombre-del-Padre. Pero, de hecho, eso se traduce por
una tipología de los modos de gozar. O hay en la neurosis un condensador de goce,
estrictamente delimitado por la castración, que es lo que Lacan escribe a sobre menos
phi. O hay desborde; no existe el límite de la castración, y por lo tanto el modo de
presencia del goce es desplazado, es aleatorio, y en general excesivo; y perturba –entre
comillas- la armonía, hasta la circulación social. La distinción neurosis-psicosis se refleja
como una tipología de dos modos de goce cuyas fronteras parecen, en este nivel,
singularmente móviles. Dije […] exceso, pero por algo Lacan llamó al objeto a objeto
plus-de-gozar: y es que el goce en sí mimo implica un desborde. Además, su
investigación sobre la sexualidad femenina también lo condujo a considerar que el goce
femenino no tiene la localización estable de la sexuación masculina”. De acá una
conclusión equilibrada, que da un paso hacia una clínica continuista radical pero sin
franquearla: “la distinción neurosis-psicosis es operatoria a nivel significante, pero lo es
mucho menos al nivel del modo de gozar”11. El borramiento de la distinción se puede
entender como un velo colocado sobre esta y no como su desaparición. Algunos meses
antes, en Mayo 2008, J.-A. Miller lo mostraba de manera más precisa: “dimos más
flexibilidad a la oposición neurosis/psicosis, recordaba él, al indicar que desde cierto
punto de vista esta diferencia se atenuaba”12. La flexibilidad de la oposición y el que se
diluyan las tablas clínicas no llega sin embargo a invalidar las diferencias estructurales
anteriorme
……………………………………………………………………..
1 Lacan J., El Seminario, Libro 22, R.S.I., clase del 15-4-75, inédito.
2 Lacan J., El Seminario, Libro 23, El sinthome, Buenos Aires, Paidós, 2008, p. 119.
3 Miller J.-A., Los inclasificables de la clínica psicoanalítica, Buenos Aires, Paidós, 2008,
p. 395.
4 Maleval J.-C., La logique du délire [1997], Presses Universitaires de Rennes, 2011.
5 Zenoni A., « Après l’Œdipe que devient la psychose ? », Quarto, revue de
psychanalyse, 2013, 104, p. 92.
6 Stevens A., « Un sujet non standard », L’a-graphe, Institut du champ freudien,
Section clinique de Rennes, 2010-2011, p. 21.
7 Lacan J., «Joyce le symptôme II»., in Joyce avec Lacan, sous la direction de J. Aubert,
Navarin, Paris. 1987, p. 24.
8 Lacan J., “De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis”,
Escritos, Siglo XXI editores, México, 2001, p. 519.
9 Miller J.-A., “La invención del delirio”, El saber delirante, Buenos Aires, Paidós, 2005,
p. 96.
10 Ibíd., p. 87.
11 Miller J.-A., Sutilezas analíticas, Buenos Aires Paidós, 2011, p. 76.
12 Miller J.-A., Todo el mundo es loco, Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Paidós,
2015, p. 310

Felicitaciones a Leonardo Gorostiza Presidente de la EOL  

Felicitaciones a Leonardo Gorostiza Presidente de la EOL

El Comité Ejecutivo de la NEL informa que el Consejo Estatuario de la EOL ha elegido por unanimidad a Leonardo Gorostiza como Presidente de la Escuela de Orientación Lacaniana durante el año 2018.

¡Felicitamos a Leonardo y le auguramos una excelente gestión!




Comité Ejecutivo de la NEL


Clara Holguín (Presidenta)

Marcela Almanza

Raquel Cors

Claudia Velásquez

Gabriela Urriolagoitia

Carlos Márquez

Reseña de la Jornada de NEL Guayaquil

La primera Jornada de Nel Guayaquil “¿Que quiere una mujer? Los tratamientos de lo femenino. El Psicoanálisis y otros discursos”, desde su idea inicial fue causada por el primer testimonio del Pase de María Cristina Giraldo, un año atrás en la Jornada de la NEL en nuestra ciudad.  Lo femenino en el lugar de lo no mostrado, lo escondido, interpretado por Marié Hélene Brousse en aquella ocasión, originó nuestra demanda a María Cristina y se programó poniendo en el lugar central el nuevo testimonio “La forma femenina de lo oculto”, luminosa construcción dando cuenta de la opacidad como tratamiento  La opacidad luminosa que en la interlocución de Marcus Vieira se lee como un no uso de la mascarada histérica, sino más bien un hacer con el vacío donde se ubica lo femenino , que además dio paso al anudamiento a la posición de Analista, posición del analista y pase que hace a la política de la Escuela, en una enseñanza desde lo singular.  

 
Fue un privilegio haber acogido en nuestra sede esta enseñanza con unas articulaciones tan finas entre teoría y la experiencia llevada al punto de la demostración de lo que el psicoanálisis causa en la vida de alguien.  Clara María Holguín, presidenta de la NEL nos introdujo al tema de la Jornada desarrollando el primer seminario “El goce femenino.  Los conceptos de la clínica Lacaniana”, seguido por el seminario de Marcus André Vieira “Los tratamientos de lo femenino en el fin de análisis y el Pase”, magníficas elaboraciones que fueron situando el recorrido de un análisis desde la marca de goce del significante del Otro hasta hacer del goce 
sinthome, pasando por el atravesamiento del fantasma.  

   

 
Y como abrochamiento especial de nuestro trabajo de Escuela, la Conversación política en el STP, con la presencia de su presidenta y de los invitados Marcus Vieira y María Cristina Giraldo, los miembros de Guayaquil y de las distintas sedes, que nos llevó a interrogarnos sobre la construcción de la Escuela No toda, en la que el Pase descompleta con la lógica de lo singular, la Escuela como lugar para la transmisión de la escritura de la letra fuera de la cadena de sentido y sin embargo en un ejercicio dirigido al Otro, a ser escuchado por una comunidad, muchas veces conmovida, tocada, que lleva uno por uno a enlazar la propia división, las propias soluciones, la propia experiencia de análisis. 

La primera Jornada Tratamientos de lo femenino recorrió por cuatro ejes de elaboración del tema, que suscitaron transferencia de trabajo en nuestra comunidad, en una intensa etapa preparatoria, estudiando, elaborando la articulación del tema en presentaciones públicas en cuatro mesas:  Tanto en las políticas públicas e institucionales, con exposiciones destinadas a situar un lugar a lo femenino, a lo singular allí donde se lo desconoce.   O desatacando el lugar de lo femenino en el arte.  O en los casos y elaboraciones sobre la clínica, a partir de los padecimientos subjetivos frente al horror a la castración y las soluciones del síntoma.  Finalmente sobre lo femenino en el fin de análisis y el Pase. 

No quiero dejar de reconocer el 
affectio societatis que sostiene el lazo en la Escuela Una evidenciado en la generosa contribución del audio sobre los tratamientos de lo femenino que nos envió Leonardo Gorostiza, con el que dimos apertura a la Jornada.  Así como varias contribuciones de colegas de otras escuelas para el blog de nel Guayaquil en la etapa preparatoria: Jose Fernando Velásquez, María de Angeles Morana de la NEL, Gerardo Arenas, Graciella Lucci, Silvia Tendlarz, de la EOL, Leda Guiimaraes de la EBP y nuestros  propios miembros y asociados con sus ponencias en las mesas: Rodolfo Rojas, Mayra de Hanze, Juan de Althaus, Álvaro Rendón, Nora Medina, Adriana Pérez, Juan Pablo Bitar, Jessica Jara y Mauricio Orrala.

Dejo constancia de la mucha alegría por lo conseguido y el agradecimiento de nuestra sede por todos los que la hicieron posible.

Ana Ricaurte

Directora Nel Guayaquil