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jornadas de observatorio de autismo

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Conferencia pública

((( ECOS 7)))

((( ECOS 7)))

Jornada de carteles y grupos de investigación de la
NEL Guayaquil 2017-2018

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“Recordando a Eric Laurent en la Batalla del autismo, es necesario recoger y difundir la experiencia que se tiene en la práctica o el resultado de nuestros intentos de responder a una pregunta singular para así tener la posibilidad de que llegue a oídos de quienes deciden, de quienes no se deciden y de los errantes.

Estas Jornadas dijeron algo de la importancia del trabajo en cartel.  No solo lo necesario que es para la escuela, si no también para los simpatizantes del psicoanálisis de orientación lacaniana con un deseo decidido de llevar una práctica ética, muy a pesar (y conveniente quizá) de que este modo de trabajo implique también ceder algo”.

 María Beatriz Paredes, cartelizante y asistente a las Jornadas.

((( ECOS 6)))

((( ECOS 6)))

Jornada de carteles y grupos de investigación de la
NEL Guayaquil 2017-2018

Con respecto a las reflexiones sobre El psicoanálisis una práctica posible en Instituciones Educativas y El cartel, un asunto de Escuela, planteadas el sábado 30 junio en la sede, se hace evidente la necesidad de continuar sosteniendo, tal como menciona Ana Ricaurte a propósito del texto de Aracely Fuentes, “…la palabra de aquellos acogidos en una escucha con la orientación de encaminarla al Uno… lo que justamente subvierte las identificaciones de masa de las ofertas terapéuticas homogenizantes… y tratar de encontrar circunstancias en las que se da la posibilidad de hacer valer este método…”.

De acuerdo a lo anterior, creo que algo que debe formar parte de esta constante iniciativa por parte de la escuela, es por un lado, lo que menciona Claudia Velásquez sobre no olvidar el interés por el “propósito de saber” dado que en el cartel el saber es algo que se trabaja, obtiene, elabora y expone: “El saber cómo posible”; “Saber algo de psicoanálisis”. Siguiendo la misma línea de pensamiento, si el propósito es saber, ¿por qué no generar instrumentos o modalidades de trabajo aplicadas a instituciones, poniendo en juego la articulación paradojal entre lo universal de la conceptualización y lo singular de la experiencia analítica?

Por otro lado, es importante no dejar pasar desapercibido el tecnicismo y metodología que caracterizan la vertiente freudiana, apropósito también de lo que Antonio Aguirre siempre propone como un dispositivo teórico-técnico en la posibilidad de un psicoanálisis aplicado en las instituciones: “leer el discurso”.

Lacan menciona: “Ahí radica el reto de esta pesquisa en la que el terreno se define como el lugar donde hacer escrito de un saber cuya esencia es no transmitirse por escrito”; “la divulgación de los principios por los que la praxis analítica debe recibir en la ciencia su estatuto. Estatuto que aunque finalmente haya que reconocerlo como particular, no puede ser el de una experiencia inefable”. Cinthya Barreiro Aguirre formula preguntas muy claras: ¿Cómo investigar sin renunciar al terreno del Psicoanálisis?; ¿cómo divulgar que la experiencia analítica no es inefable?

Hemos restado importancia a producir principios para que la experiencia no sea considerada inefable. Sabemos hasta la saciedad que lo real  no puede inscribirse lo cual crea un impasse en la conceptualización- teorización, no obstante, de la mano de la “lógica inconsistente” que propone González Asenjo, el desafío estará en no eliminar la antinomia; no subsimir lo singular a lo universal y recordar que en el esfuerzo por teorizar lo que sucede en la experiencia psicoanalítica se pone en juego el par antinómico de lo singular: lo universal de los conceptos del campo psicoanalítico: “modo de gozar”, “síntoma”, “la no relación sexual”, “seres hablantes”, entre otros sin los cuales no es posible leer los efectos.

Gracias por la cortesía.

Ericka Hernández, asistente a las Jornadas y parte del grupo de investigación del CID sobre “Psicoanálisis Aplicado y Dispositivos de Control”.

((( ECOS 5)))

((( ECOS 5)))

Jornada de carteles y grupos de investigación de la
NEL Guayaquil 2017-2018

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Ser responsables de nuestras palabras, sin olvidar que perdemos el control sobre sus efectos: es mi experiencia. Advertidos por Lacan de no comprender, nos abrimos al encuentro. Nos dejamos tocar por los textos, las producciones de los cartelizantes, las contingencias y los lapsus. El entusiasmo nos toca el cuerpo: Hacemos Escuela, compartimos nuestras resonancias y con ellas seguimos trabajando… hasta donde el deseo nos movilice… sin (Fín).

Miguel De la Rosa

 Por momentos me sentí extraña, me preguntaba qué hacía en ese espacio. Pero no puedo negar que la NEL  me brinda lo que necesito; mi deseo de investigar y escribir. No puedo aún poner en una balanza si disfruto más ser  actriz o cuando escribo. Las dos me brindan satisfacción. Son encuentros diferentes entre la hoja en blanco y el escenario con público.  Fue emotivo escuchar el trabajo de los demás y saber que hay personas que tiene curiosidad  de lo que se escribe en la NEL.  Gracias otra vez a ustedes por permitirme decir y escribir.

Delia Pin Lavayen

((( ECOS 4)))

((( ECOS 4)))

Jornada de carteles y grupos de investigación de la
NEL-Guayaquil 2017-2018

Foto

Agradeciendo el espacio y el lugar  brindado para la transmisión de cada cartel en esta segunda jornada, en donde la resonancia de cada trabajo presentado nos llegó, sin duda alguna, nos dejó algunas preguntas, lo cual es un efecto precioso que nos hace sentir convocados a seguir en este remolino de querer seguir formándonos en la escuela.

Silvana Gallegos

La posibilidad de compartir las experiencias personales y enriquecer el conocimiento adquirido en la práctica, es gratificante. Ha sido para mí un verdadero desafío arriesgarme a presentar un trabajo clínico en el que existe siempre la posibilidad de haber fallado. Sin embargo, ahora sé que va más allá del error. Es justamente producir a partir de este, movilizando el deseo a partir de la retroalimentación, tal como lo hemos mencionado tantas veces. Estos espacios donde las subjetividades de cada uno toman rumbo desde lo que a cada uno acontece son dignos de respetar y promover. Dan un lugar al saber, al ser.

Arianna Córdova Chávez

((( ECOS 3 )))

((( ECOS 3 )))

Jornada de carteles y grupos de investigación de la
NEL Guayaquil 2017-2018

((( UNA JORNADA DE CARTELES ENTRE DEMOCRACIA Y TORBELLINO )))

La democracia, es la capacidad de soportar todas sus contradicciones sin estar afligido ni deprimido. Es querer el debate y el poner en palabras la relación de fuerzas… se trata de tomar en cuenta esta relación entre fuerzas en presencia para sobrepasarla a través de una elaboración del más alto nivel. Es por ello que nos atrevemos a hablar de deseo de democracia, mientras que nos hablan sin cesar de deseo de populismo.

Eric Laurent

Jessica Jara, de la Comisión de carteles

La cuarta mesa de las Jornadas que gustosa coordiné, estuvo conformada por un cartelizante y tres colegas de la Comisión. Pero, ¡quien podría anticipar que estas exposiciones, entre otras, en sus distintas temperaturas, torbellinarían una sede de la Escuela en pleno, esa despejada mañana de sábado!

De inicio, Miguel de la Rosa del cartel “Psicosis, psicoanálisis y universidad” exponía su primer trabajo en cartel y más allá de su pregunta ¿qué es un analista?, se interrogaba sobre el goce de los analistas. Al final, parecía relanzarse para él la pregunta por el lugar, el deser y el deseo del analista. Así, en mesas anteriores cartelizantes como Juan Althaus, Santiago González, Silvana Gallegos, Arianna Córdova, Ma. Gracia Contreras se habían preguntado por la transferencia, los velos, el objeto a y el analista cual objeto a-utístico. Después, Delia Pin desde el campo del arte, se preguntaría por el “entre”: “porque algo tiene que haber”, decía.

Adriana Pérez señaló a partir de un embrollo y un pelo “todo revuelto”, -al que Ana Ricaurte apuntó a esa mujer recompuesta del afiche de las I Jornadas de la NEL Gye-, nos indicó como pasó del trabajo sobre el “cartel virtual” que había anotado, a hacer del Cartel, un asunto de Escuela. Adriana propuso así des-familiarizarse, y citando a Miller dijo que “no se trata de funcionar bien… sino con fracasos, crisis, con lapsus, con rebeldía, con dificultades, eso es lo interesante”. Y subrayó que desde que se declara el cartel, éste ya está en la Escuela, que el más-uno es un agente provocador y que el cartel no es sin la chifladura de cada uno.

Piedad de Spurrier nos habló de las potencialidades del cartel, su potencial subversivo propiamente analítico y su dimensión política, a partir del informe de carteles de Ram Mandil en la AMP. Piedad subrayó la “inestabilidad” en el funcionamiento de los carteles versus el carácter religioso del que se precavía Lacan no sólo para el cartel sino la Escuela. Y aseguró que los pequeños grupos requieren ser pequeños para dar lugar a un remolino, donde el deseo pueda tener lugar.

Una cuestión valiosa es pensar si los carteles en su precariedad tendrán la fuerza para oponerse a la tendencia contemporánea del empuje al individualismo de masa, desde donde no se produce un saber sintomático ni se podría inferir un “deseo de Escuela”. Algunas dificultades del cartel como dispositivo de conversación serían el pegoteo o el que sea anónimo; siendo que funciona mejor cuando se contraría la tendencia a conformarlos sólo entre miembros o a veces evitando la presencia de miembros, por un supuesto carácter inhibidor. También señaló con Mandil, que los carteles flash rara vez participan de la comunidad de carteles, mostrando más bien su afinidad con los imperativos de la época de formar de grupos inestables, horizontales y de poca duración. Aquí podemos decir, parafraseando a Verónica Esteves, que los carteles son ¡un ladrillazo a la universalización! Y, señalar que Eduardo Herrera, declaró que en lugar de repetir el S1 hasta la saciedad sería mejor que en la política “se negocie con la sociedad”.

Rodolfo Rojas traía “La represión en los carteles de la NEL Guayaquil”, cuestión que debemos ubicar con el trasfondo de lo anunciado por Lacan: “Hay reprimido, siempre, es inevitable”. Y si el cartel es una máquina de guerra contra el didacta, Rodolfo se pregunta “¿por qué esta agresión contra los notables?” A lo que en cada cartel, cada vez, conviene interrogar ¿estamos en un cartel o en un grupo de estudio? Y, a la vocación a la pereza y el “deseo desinflado”, se propone adoptar la posición analizante en el cartel y, siguiendo a Miller, al más-uno habrá que “adelgazarlo en lugar de inflarlo”, para que no haga más función que la de la falta. Sino en el cartel lo reprimido será “la relación con nuestro deseo”.

Cartel y democracia nos remite a los asuntos que se trabajan hoy en la AMP y ZADIG, a propósito de los deseos decididos de democracia. Este sábado el potencial subversivo del cartel se evidenció, haciendo eco de Lacan en el Cierre de las Jornadas de Carteles de 1975: “para que ustedes dibujen un remolino recuerden mi nudo, hacen falta al menos tres para que se constituya un agujero que produzca remolinos…”. Y en nuestras Jornadas fuimos parte de un remolino, del que se dijo que sólo podía ser sostenido por la confluencia de varias temperaturas, incluso “calenturas”, lo que hizo reír a Elena Sper, Ana María Haddad y más presentes.

En la conversación, Carlos Quezada hasta nos hizo una explicación del fenómeno en sí, dando cuenta del porqué a la ausencia de movimiento el torbellino se detiene, se apaga. Así, las Jornadas de carteles resultan importantes porque movilizan a los cartelizantes a salir de sus carteles y exponer su trabajo en la Escuela; tanto así de movilizados que casi todos los expositores de las Jornadas hicieron saber de los efectos de la demanda de reducción de los trabajos, sobre cuyos singulares efectos de precipitación interrogó Mayra de Hanze a los participantes de la primera mesa. Y sí, ¡consentir al Otro de la Escuela implica ceder un poco de goce y arraigar!

Antonio Aguirre recordó que para Lacan la inspiración de los carteles fueron los grupos de Bion, los que se conformaron para hacerle frente a los desastres ocasionados por la guerra mundial; y precisó, por otra parte, que la función del más-uno no es llevar instrucciones al cartel sino vectorizar el trabajo de los cartelizantes a la Escuela. Y, ¿acaso ese hacer un lugar a la producción singular de un sujeto hablante, no es un modo privilegiado de hacer existir la Escuela?

Recordemos que para Laurent la democracia es el duelo del Uno. En esa dirección y concluyendo la conversación me pareció importante recordar que además de la permutación democrática propia del cartel y la Escuela, el más-uno es elegido por los miembros del cartel. Entonces se aspira que no se elija al profesor que ponga en marcha el discurso universitario, que es el nuevo discurso del amo, ni que gane la demanda populista de carisma; sino que pueda sostenerse un “líder pobre”, el que como dice Lacan, si bien puede ser cualquiera, tiene que ser alguien. Para concluir, de la mano de Miller y sus nueve facetas de la comunidad analítica, es de celebrar los momentos en los que nuestra comunidad puede ser irónica y radical, seria y cómica, como lo fue en nuestras recientes Jornadas de carteles.

¡Bien por la NEL y el psicoanálisis en Guayaquil!

¡Y el torbellino sigue en los ecos…!